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Juanes · Madrid, 21 de agosto de 2026

Mi título más importante

Diez días antes de casarme supe que te esperaba. Fuiste, eres, un hijo del amor: el día en que me convertiste en Mamá.

Alexandra besa la cabeza de Juanes recién nacido, en brazos, sobre la cama

Diez días antes de mi matrimonio me enteré de que estaba embarazada de ti. Por razón de la actividad laboral de tu padre, quien realizaba turnos de 45 días en el campamento donde se encontrara asignado (Perú, Argentina, Arabia Saudita, Yemen, Trinidad y Tobago), tuvimos que planificarlo todo con enorme antelación para la época. Hoy en día lo normal es organizar un enlace matrimonial con mínimo un año o dos de anticipación; en nuestro tiempo era cuestión de algunos meses.

Durante las fiestas de Navidad y fin de año de 1991 decidimos que nos casaríamos al año siguiente. Yo siempre soñé con contraer matrimonio un viernes 12 de enero, pero conforme el calendario tendríamos que esperar cinco años más, así que finalmente decidimos que nuestra boda se llevaría a cabo en el mes de junio de 1992.

Mis padres se casaron un 22 de diciembre y mia sorellina un 22 de agosto, así que propuse que fuera el 22 de junio. Resultó que esa fecha era un lunes festivo en Colombia y que la capilla Santa María de los Ángeles, donde deseaba casarme, no celebraba bodas en días feriados. No voy a extenderme aquí sobre los pormenores de la elección de nuestra fecha de matrimonio (porque fue de no creer y lo haré en otro post); simplemente decir que finalmente nos casamos el viernes 19 de junio de 1992.

Lo valioso e importante para mí es que siempre supiste que, desde el día en que me enteré de que esperaba un hijo — que Dios, la vida, el universo me privilegiaba con el don enorme e inapreciable de la maternidad —, te amé con todo de mí. Fuiste, eres, un hijo del amor.

Un hijo concebido con total conciencia y por decisión mutua. Te molestaba que yo contara esta historia y me reprochabas: mamá, otra vez con ese cuento. Pero así fue.

El viernes 24 de abril de 1992, una semana después de haber asistido al curso prematrimonial en la Iglesia de la Porciúncula, requisito sine qua non para contraer matrimonio católico; dos días después de haber acudido junto a tu padre a la consulta con mi ginecólogo para decidir el método de planificación más adecuado para nosotros, y de recibir su diagnóstico — dada la irregularidad de sus períodos, el día en que decida embarazarse tendrá que someterse a un tratamiento de fertilidad —, fuiste concebido. Tu padre viajaba dos días después de regreso a su trabajo y ya solo volveríamos a vernos con ocasión de nuestra boda. ¿Para qué cuidarnos, para qué tomar precauciones?

Desde el mismo instante en que supe que existías, que un nuevo ser se alojaba en mi vientre, te convertiste en el centro de mi vida, en la razón fundamental de mi ser. Hasta el día en que pasaste de hijo único a hijo mayor, la convicción que tenía era la absoluta imposibilidad de amar a alguien como te amaba a ti. La canción Yo te esperaba de Alejandra Guzmán expresa con exactitud lo que pensaba y sentía durante tu embarazo.

Yo te esperaba

Yo te esperaba,
imaginando a ciegas el color de tu mirada,
y el timbre de tu voz.

Muerta de miedo,
le rogaba al cielo que te deje, llegar lejos,
mucho más que yo.

Alejandra Guzmán

Cuna de encaje blanco con dosel, un conejito de peluche y globos pintados en la pared de la habitación
Tu cuarto. La cunita moisés elaborada para ti por la abuelita Isabel.

Con el nacimiento de tu hermano pude comprobar que el amor de una madre es infinito por cada uno de sus hijos, pero durante los aproximadamente cuatro años que transcurrieron entre esos dos momentos fuiste mi todo, el centro de mi universo.

Juanes, de unos tres o cuatro años, de pie junto a la cuna donde duerme su hermano recién nacido
Hijo único, hijo mayor. El amor de una madre es infinito por cada uno de sus hijos. Durante esos cuatro años fuiste mi todo.

14 de enero de 1993

El jueves 14 de enero de 1993 naciste por cesárea en la Clínica Palermo de la ciudad de Bogotá, la misma donde había nacido yo veintisiete años antes. Al ser mi primer hijo me otorgaste el título más importante, más valioso que he obtenido en mi vida a todo nivel: Mamá.

Manilla de identificación del recién nacido: 14 de enero de 1993, 21:30, 3.820 g, 52 cm
Clínica Palermo. 14 de enero de 1993, 21:30. 3.820 gramos, 52 centímetros.
Juanes recién nacido, dormido de lado, con una mano junto al rostro
Juanes. El día en que me otorgaste el título más valioso de mi vida.

Mamá.

Agosto 21/2026

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